Cuando vivíamos allá en el barrio hacían fiestecita y siempre que yo estaba bailando paraba de bailar porque me parecía que Mamà me llamaba "Rosa", "Rosa." Y yo salia corriendo para la casa y cuando llegaba le preguntaba mama usted me llamo y me decías no yo no te he llamado. Y me volvía a la fiesta.

"Me parecía que Mamà me llamaba "Rosa", "Rosa."

Otra anécdota es que un día jugábamos Cris y yo con una vecina Yolanda la hija de Maria Mala Fe y cris y Yolanda jugando Cris se cayo y se rompió el brazo y cuando fuimos a la casa cris llorando y mama vio el brazo roto vino y me dio una galleta como que yo tenia la culpa.

Summary:

Con tanta libertad que teníamos de niños, Mamà recuerda a todos sus responsabilidades con amplias raciones de disciplina. Eran los tiempos y lo que Mamà entendía era necesario para criar nueve hijos.